Actualizado el 27 de septiembre de 2026

Cómo prepararse para una entrevista en 24 horas

Si tu entrevista es mañana, no necesitas más práctica genérica, necesitas un plan para las próximas 24 horas. Divide el tiempo entre investigación, historias y logística, y llegarás preparado.

Si tienes 24 horas antes de una entrevista, divídelas en tres bloques: investigación, construcción de historias y logística. Olvídate de la preparación genérica y sé concreto: relee la oferta de trabajo línea por línea, recupera las palabras exactas de la empresa, relaciona un ejemplo real de tu trabajo con cada requisito clave y anota qué revisar antes de salir de casa.

La forma más rápida de sentirte preparado no es acumular más información, sino ordenar lo que ya sabes en una forma que el entrevistador pueda seguir. Relee la oferta dos veces, elige tres historias de tu carrera que encajen con sus requisitos principales, escribe dos o tres preguntas para hacer al final, y confirma los detalles prácticos la noche anterior para que ese día no haya ninguna sorpresa.

Primeras cuatro horas: lee la oferta y la empresa como si fuera un dosier

Empieza por la oferta de trabajo, no por la web de la empresa. Léela dos veces y subraya cada competencia, herramienta o resultado que aparezca más de una vez, eso es lo primero que te preguntarán. Junto a cada requisito, escribe una frase que nombre un momento real en el que hiciste exactamente eso, con una cifra o un resultado si lo tienes. Así una sensación vaga de 'estoy cualificado' se convierte en tres o cuatro respuestas concretas que puedes dar sin dudar.

Después dedica una hora a la empresa en sí. Lee la página 'Sobre nosotros' o su misión y una noticia reciente, un lanzamiento de producto, una ronda de financiación, un premio, cualquier cosa publicada en los últimos meses. No se trata de convertirte en experto, sino de tener dos datos que puedas mencionar con naturalidad cuando te pregunten por qué quieres trabajar allí, mira por qué quieres trabajar aquí para saber cómo convertirlo en respuesta. Si sabes quién te va a entrevistar, un vistazo rápido a su LinkedIn te dice su trayectoria y en qué podría fijarse.

  • Enumera los cinco requisitos que más se repiten en la oferta y escribe una línea de prueba para cada uno.
  • Lee la página 'Sobre nosotros' de la empresa y una noticia de los últimos meses, y anota dos datos que merezca la pena mencionar.
  • Busca a tu entrevistador en LinkedIn si conoces su nombre, y anota su puesto y su experiencia previa.

Siguientes ocho horas: convierte tu CV en tres historias STAR

Elige tres momentos de tu carrera que encajen con los requisitos principales que has subrayado: uno que muestre una competencia técnica o específica del puesto, uno que muestre cómo manejas un conflicto o un error, y uno que muestre un resultado del que te sientas orgulloso. Estructura cada uno con el método STAR, situación, tarea, acción, resultado, y redúcelo a cuatro frases que podrías decir en voz alta en menos de un minuto. Merece la pena dedicar diez minutos a repasar bien el método completo, mira el método STAR para responder en entrevistas.

Aprovecha para preparar las dos respuestas que casi toda entrevista incluye. Escribe tres o cuatro frases para 'háblame de ti' que empiecen por tu puesto actual y terminen en por qué has aplicado aquí, y una respuesta honesta y específica sobre tu punto débil, no un cliché ensayado. Después escribe dos o tres preguntas para hacer al final que demuestren que has leído la oferta con atención, no preguntas genéricas sobre la cultura de la empresa.

  • Elige una historia para una competencia clave, otra para un conflicto o un error, y otra para un resultado del que estés orgulloso.
  • Escribe cada historia en cuatro líneas: situación, tarea, acción, resultado, nada más.
  • Prepara dos o tres preguntas concretas para hacer al entrevistador al final.

Últimas doce horas: logística, descanso y una última revisión

Confirma los detalles prácticos antes que nada: la hora exacta, el formato, videollamada, teléfono o presencial, el enlace o la dirección, y a quién contactar si algo falla. Para una entrevista por videollamada, prueba la cámara, el micrófono y la conexión la noche anterior, no cinco minutos antes. Imprime dos copias de tu CV, anota el nombre exacto del puesto y cualquier código de referencia, y deja preparada la ropa para que la mañana tenga una decisión menos.

Después deja de prepararte a una hora fija y protege tu sueño. Repasar apuntes a medianoche rara vez aporta mucho, y un cerebro cansado rinde peor justo en lo que una entrevista pone a prueba: memoria, claridad y capacidad de leer la situación. Esa misma mañana, date un cuarto de hora para repasar tus notas y tus tres historias, no para aprender nada nuevo, solo para traerlas de nuevo a primer plano.

  • Confirma formato, hora y enlace o dirección, y prueba la cámara y el micrófono la noche anterior si es una videollamada.
  • Imprime dos copias de tu CV y anota el nombre exacto del puesto y el código de referencia.
  • Fija una hora límite para prepararte, deja la ropa lista y prioriza dormir frente a estudiar de última hora.

No puedes convertirte en otro candidato en 24 horas, pero sí puedes llegar conociendo la oferta al detalle, con tres historias listas para contar en menos de un minuto cada una, dos o tres preguntas preparadas y sin ninguna sorpresa logística esperándote. Esa suele ser la diferencia entre una entrevista vivida con prisa y una vivida con control.